jueves, 16 de febrero de 2012

Reviews: J. Edgar






Políticamente incorrecto



Solo un hombre guarda los secretos de una nación y atraviesa ocho presidencias para mantenerse de pie. Claramente hablamos de J. Edgar Hoover quien fue durante cuarenta y ocho años el director de la Oficina Federal de Investigaciones de los Estados Unidos, mejor conocida por las famosas siglas FBI. El legendario director Clint Eastwood vuelve al ruedo con J. Edgar (2011) una biopic inusual como controversial que luce las intimidades de un hombre poderoso, temido pero impensadamente frágil de puertas para adentro. 







Como una estrategia para reorganizar el Departamento de Justicia, uno de los organismos públicos más importantes de la estructura política de de los Estados Unidos de principios del siglo XX, J. Edgar Hoover (Leonardo DiCaprio) un joven de tan solo 29 años es designado director general del FBI (Federal Bureau of Investigation). La vida del hombre detrás de la entidad más respetada en términos de seguridad transcurre en medio de búsquedas criminales, secretos de alta gama y una vida personal tormentosa y vacía. 






Debo comenzar diciendo que soy de los que creen que Clint Eastwood no hace películas malas. No soy irracional, solo que el señor que nos brindó maravillas como Million Dollar Baby (2004) o The Changeling (El Sustituto, 2008) solo por decir algunas, tiene obras muy exitosas y otras no tanto, pero nunca desastres totales. J. Edgar cae en el segundo rubro, siendo una película correcta, con escenas destacables y una excelente labor de Leonardo DiCaprio quien merecía la nominación a mejor actor para los Oscars 2012, sin lugar a dudas. Su talón de Aquiles es el guión, con un peso político e histórico riguroso, bombardea de información compleja al espectador tornándose confusa o si algunos los prefieren, densa.

Eastwood dota de emoción a sus personajes, eso es sabido. De la mano de un trabajo de maquillaje flojo en algunos momentos, logra un gran duelo interpretativo de DiCaprio y Armie Hammer, en la vida sentimental de Hoover topada de soledad, sufrimiento, amor y una gigantesca represión, algo común en la época. Judi Dench aparece poco pero complace con su contraposición cálida y fría en el rol de madre. Una vez más, Dirty Harry nos entrega un largometraje controversial, injustamente sobre criticado, pero sobre todas las cosas, sumamente respetuoso como nos tiene acostumbrados.    

jueves, 9 de febrero de 2012

Reviews: The Help (Historias cruzadas, 2012)




Conectando Igualdad 



Desde tiempos remotos el servicio domestico ha sido clave en la historia de muchas familias, se han constituido como personas que comparten el tiempo, la casa y hasta la vida con sus empleadores. Arraigada a una noción clasista y racista, Tate Taylor construye una mirada plagada de dificultades, presiones e injusticias en su obra The Help (Señoras y Criadas, 2011). Un emotivo viaje a los Estados Unidos de los 60 para conocer la vida de las mujeres que solo aparecían en el living para servir el té.    


Skeeter (Emma Stone) una joven graduada en la universidad regresa a su Jackson natal con el sueño de convertirse en escritora. Sus amistades han tomado el camino de la familia convirtiéndose en señoras bien, ella en cambio busca la independencia más allá del esposo y la casa perfecta. Tras presenciar algunos sucesos que rozan el maltrato, acude a Aibileen (Viola Davis) la criada de una de sus mejores amigas para conocer más de cerca el día a día del servicio domestico. Juntas y con la ayuda de otras mujeres, escribirán The Help un libro polémico que destapa las miserias detrás del delantal. 





Para lo que ocurrió con esta película hay dos caminos. O es un lastimero desastre o es una sobresaliente construcción sobre temas delicados. Gratamente hay que tomar la opción número dos. Lo que hizo Taylor con el traspaso del libro de la escritora Kathryn Stockett es digno de mirar. Apoyada en la interpretación de un batallón de actrices de primera línea como Viola Davis, Octavia Spencer, Jessica Chastain, y las jóvenes promesas Emma Stone (La Lindsay Lohan que no derrapó) y Bryce Dallas Howard, The Help transporta al espectador al Mississippi de mediados del siglo XX para conmoverlo con las historias de vida de las criadas y generar un disgusto/rechazo con el accionar de las señoras de clase alta.

Con un fuerte contenido social y político, el guión se maneja con sutiles pero fuertes demostraciones de los tiempos de la desigualdad: el disminuido acceso de la población negra a los derechos básicos, la intervención del Ku Klux Klan, solo por nombrar algunas. Si bien The Help parece un producto destinado a complacer los caprichos de la Academia, la obra no se queda ahí, sino que va más allá, y reitero, lo logra por las increíbles actuaciones de las mujeres, tanto señoras como criadas, la película no hace aguas en ningún momento. A no perdérsela.        

viernes, 3 de febrero de 2012

Reviews: The Descendants (Los descendientes, 2012)




Clooney & Stitch



Ni siquiera las paradisiacas playas de Hawai sirven de consuelo ante una ascendente crisis familiar. El sol se apaga, la arena pesa, la brisa fastidia. Tampoco el ukelele más afinado puede sobrevolar tal depresión. El director Alexander Payne nos lleva a la tierra prometida de todo surfer en su última película The Descendants (Los descendientes, 2012) para dar vida a todos los elementos mencionados en un culebrón de altas proporciones que no incluye postales felices, trajes de neoprene, ni a Lilo ni a Stitch. 


La vida de Matt (George Clooney) toma un rumbo inesperado cuando su mujer sufre un terrible accidente que la deja en un coma terminal. Ante la nueva situación decide reformar los cimientos de su unidad familiar, o lo que queda de ella, sus dos hijas Alexandra (Shailene Woodley) y Scottie (Amara Miller). Un enojo del pasado revelará una infidelidad de su convaleciente compañera de vida, cambiando todos los planes. 




De buenas a primeras nos encontramos con un drama típico de infidelidad en tierras poco exploradas. The Descendants se esmera en incluir tantas problemáticas para potenciar la sucesión de hechos no felices que se termina debilitando: el accidente de la mujer, la hija problemática, la búsqueda del amante, la venta de las tierras millonarias. Marea. Toda la responsabilidad recae sobre Clooney que se defiende extraordinariamente en lo actoral, aunque me hubiera gustado ver una explosión emocional para con su personaje más explicita ante tanta debacle familiar.

En fin, una historia pequeña con grandes paisajes, demasiado vueltera para algo que se sabe en los primeros veinte minutos de cinta. La sobrecarga de música típica del archipiélago norteamericano puede resultar un poco irritante. Sin embargo, los personajes se las arreglan para generar una empatía en situaciones difíciles, gran trabajo de la joven Shailene Woodley. Extrañas sensaciones para mi primer visionado de una obra de Payne. Ahora, si me preguntan ¿ Volverías a descender con la familia King a los terrenos más oscuros de Hawai? Probablemente diría que no. 

lunes, 30 de enero de 2012

Reviews: MoneyBall (El juego de la fortuna, 2012)



Ecuación ganadora



La experiencia trae sabiduría, la repetición cierto habito, la llegada de una nueva mirada, una nueva persona, quizá cambie el panorama de todas tus estadísticas. Bennet Miller se calza el guante de catcher para atrapar a un público de las grandes ligas, al fanático y al escéptico. MoneyBall (El juego de la fortuna, 2011) embasa en la peculiar categoría de producciones engañosas en el buen sentido, pues aquí, poco y nada hablamos de deporte. Ya lo dijo Mickey Mantle ‘Es increíble cuanto puedes desconocer de un juego que has jugado toda tu vida’.



Tras una mala racha que le costó la pérdida de sus tres jugadores estrella, Billy Beane (Brad Pitt) el manager de los Oaklan Athletics, un reconocido pero lastimado equipo de Béisbol, decide dar vuelta el tablero radicalmente para revertir la situación actual de su club. Con la ayuda de Peter Brand (Jonah Hill), su nuevo e inexperto asistente, elabora un arriesgado plan basado en el análisis de estadísticas de rendimiento para estar a la altura de los mejores sin los millones que eso requiere. 





Basada en hechos verdaderos trasladados del libro MoneyBall: The art of winning an unfair game (El juego de la fortuna: El arte de ganar un juego injusto) el trabajo de Miller sobresale. Es un verdadero mérito cautivar a un público no asiduo al deporte (En el que me incluyo) para demostrar que un juego como el Béisbol no es solo cancha y disciplina, sino mucho más que eso. Apoyada en la gran interpretación de Brad Pitt, que construye un personaje que oscila entre una gran dedicación y una emoción visceral, MoneyBall derriba varios mitos en el legendario juego norteamericano. Quizá el más valedero de todos sea, ‘No se apaga el fuego con más fuego’, adaptado a ‘No se combate al dinero, con igual o más dinero’.

Imposible obviar el trabajo de Jonah Hill quien demuestra que los actores de comedia pueden ejercer en otros campos y salir bien parados, lección que tal vez aprendió de otro de sus compañeros en la película, el brillante Philip Seymour Hoffman. El largometraje batea con fuerza ciertos prejuicios en el ámbito deportivo, en especial la valoración física como rango de perfección, dejando en evidencia el verdadero y único camino hacia el éxito: El trabajo en equipo.        

viernes, 13 de enero de 2012

Reviews: 50/50




I'm Ok



Una frase que está en el aire dentro de 50/50 (2012) de Jonathan Levine es “No puedes cambiar tu situación, lo único que puedes cambiar es como eliges lidiar con ella”, una versión extendida del clásico ‘Al mal tiempo buena cara” sustentada por la creencia de que la entereza interior para sobrellevar problemas físicos, la enfermedad, es clave. Joseph Gordon Levitt se rasura la cabeza y vence al cáncer en una pelea de iguales proporciones, 50% Vs. 50 %. 



Adam (Joseph Gordon Levitt) un joven de 27 años se entera de buenas a primeras que padece un cáncer que está tomando su espina dorsal. Ante la inesperada situación, y con probabilidades redondas e iguales dignas de un a todo o nada, comienza a transitar el camino hacia la salud construyendo una visión nueva sobre la vida y los que lo rodean. 





Levine se maneja dentro de una temática triste en formas inusuales. Sale a flote gracias a la empatía generada por Joseph Gordon Levitt –en su segunda película con un titulo con los números 5 y 0- con esa misma mística de 500 Days of Summer (2010), con sus altibajos, enfados y sonrisas. El cast se completa  con unas justas Anna Kendrick, Bryce Dallas Howard y Anjelica Huston, contrarrestadas con un Seth Rogen que se torna insoportable de a momentos. De destacar algunas escenas frescas en el tema –como la del blur al conocer el diagnostico o el desahogo de Adam en el auto la noche anterior a la cirugía-, complementadas con algún que otro golpe bajo. Excelente musicalización de Michael Giacchino, el hombre de la música detrás de Lost. 
  
Lamentablemente el cáncer es una constante en la vida de muchas personas en el mundo, y Hollywood ha sabido retratarlo en el séptimo arte durante años apelando a la emoción y a una condición de fortaleza, solidaridad que nos une como seres humanos. El aporte de 50/50 radica en la mirada positiva –mediante el uso de una sutil comedia- al afrontar la enfermedad, llegando a un buen puerto, logrando la recuperación, algo que la mayoría de las películas sobre el tema no abordan. De todos modos, la apreciación de obras que reflejan temas tan delicados, son altamente subjetivas, pues solamente alguien que ha perdido a un ser querido conoce el verdadero dolor, por más giros argumentales que la cinta proponga.  

jueves, 5 de enero de 2012

Reviews: What's your number?



Saliendo con mi ex




Puede que funcione como un digno mito norteamericano, o más bien como un test de esos mediocres que las mujeres leen en la peluquería, lo cierto es que muchas personas creen que el amor para toda la vida es opuestamente proporcional a las parejas fallidas que se ha tenido. La hilarante Anna Faris se embarca en la búsqueda de todos su ex’s para encontrar a ese hombre en What’s your number? (Dime con cuántos, 2011) de Mark Mylod con resultados desastrosos para ella, de lo más cómico, para nosotros. 


Con la boda de su hermana a días, Ally (Anna Faris) se encuentra desempleada y amorosamente sola. Todo empeora cuando decide leer un artículo donde se comprueba que la mujer suele tener 10 parejas regulares antes del casamiento, siendo que ella dobla ese número con 20 amantes en su vida. Con la ayuda de su vecino Colin (Un mujeriego y siempre semi desnudo Chris Evans) decide revisar a todas sus ex parejas con el fin de rescatar de aquella vieja lista a aquel que ella crea como ‘el único’.





What’s your number? escapa de la modalidad comedia grotesca que inició hace unos años The Hangover (Qué pasó ayer?, 2009) siendo una propuesta divertida que se mantiene por el amplio talento de Anna Faris para el género, algo que desarrolló con la saga Scary Movie y que viene consolidando hace años. Si bien a primera vista parece una típica película que una fan de Katherine Heigl iría a ver, es todo lo contrario destacando por una figura femenina bien construida que apela al humor desde el ridículo con éxito. Por su parte Evans funciona correctamente como compañero de Faris, aspecto que se ve y se trasmite en la buena química entre ellos.

Con la participación de comediantes de la nueva escena como Andy Samberg o Joe McHale la película se deja ver sin mayores problemas. La escena donde Ally huye de la boda de su hermana para encontrar el verdadero amor: una lección de comedia.  

Reviews: Beginners (Principiantes, 2012)





Volver a empezar



En los tiempos que corren, se piensa a lo mejor, que las segundas oportunidades están sobrevaloradas. Pues ellas requieren de un nuevo comienzo. Borrón y cuenta nueva.  Ese cambio no sirve de nada si está orquestado para el afuera sino más bien resulta satisfactorio acompañado de un nuevo movimiento interno, y justamente de eso trata la última película de Mike Mills, Beginners (Principiantes, 2011), que propone al espectador un nuevo punto de partida en una comedia dramática que revitaliza el viejo concepto de ‘Nunca es tarde’.  


Luego de la muerte de su esposa, Hal (Christopher Plummer), un hombre de 75 años decide salir del closet y confiesa a su único hijo, Oliver (Ewan McGregor), que siempre ha sido gay. El nuevo escenario encuentra al anciano enfermo contra reloj y aprovechando los últimos años de su vida sin disfraces ni mentiras, y dispuesto a explorar nuevos aspectos sexuales/sentimentales. Mientras tanto, Oliver conoce a una actriz francesa, Anna (Mélanie Laurent), quién compensa la reciente partida de su padre con el inicio de un nuevo amor. 





Beginners resulta un producto original e impensado en el cine queer (por encasillarlo en un género). Sustentada por increíbles interpretaciones del trío protagonista, en especial de Plummer, se mueve dentro de un desarrollo bien logrado en el tan recurrente método ‘invasión flashback’, conmoviendo con su mensaje de tolerancia, aceptación y amor filial. Como otras grandes comedias con tintes dramáticos/románticos de la última década se sustenta por el buen manejo de una estética videoclip (Que Mills domina impecablemente) y pequeños detalles memorables como la alternancia de los recuerdos de Oliver según el paso de los años o el pensamiento ficticio de Arthur, el perro.

‘I wanna do something about it’ –Quiero hacer algo al respecto- palabras que resumen el significado del largometraje, y esas son las palabras del personaje de Plummer para con McGregor, luego de hablarle por primera vez sobre su condición sexual.  This is what love feels like, and the sun, and the stars… Una maravilla.