martes, 12 de abril de 2011

Cine: Chatroom

Ya hace un tiempo, la comunicación ha expandido sus gigantes brazos. Las redes sociales han ganado un terreno fijo en la vida de todo internauta contemporáneo, y hasta muchas veces, esa persistencia logra que se torne insoportable prescindir de ellas. El año pasado, esta temática brilló en el mundo del cine con The Social Network (La red social,2010) de David Fincher, donde asistimos al génesis visual del monstruo Facebook. Por estos días, la figura del cine de horror ‘made in Japan’, Hideo Nakata (The Ring 1 y 2, Dark Water), deja a Samara jugando sola un rato en el pozo, y se sumerge de lleno en el mundo del chat. Con acento británico (I love it :P)y para el mundo, afilen sus sentidos, agarren fuertes sus teclados, porque ChatRoom (2011) ha iniciado sesión.

Tratándose de una costumbre cien por ciento del Siglo XXI, y casi exclusiva de la generación juvenil actual, la historia de Chatroom es compartida desde la visión de cinco adolescentes. William (Aaron Johnson), un violento en recuperación que se pone el traje de corderito siendo un lobo pro tendencia suicida, crea un espacio de interacción bajo el nombre de ‘Chelsea Teens!’, buscando nuevos amigos con los cuales jugar (Si, jugar). El anzuelo es efectivo y pican. Eva (Imogen Poots), una modelo precoz asediada por los caprichos de sus compañeras de pasarela, Mo (Daniel Kaluuya) un chico moralmente correcto que se enamora de la hermana menor de su mejor amigo, Emily (Hannah Murray) una chica de alta sociedad sofocada por las exigencias de su familia y su carencia de afecto, y Jim (Matthew Beard), un depresivo que vive atormentado por el abandono de su padre. Una vez hechas las formalidades, las piezas empiezan a jugar, solo para darse cuenta que están siendo manipulados por una mente siniestra que espera de ellos lo peor.

La principal virtud de Chatroom, es sin dudas, su original planteamiento. ¿Vamos a hablar del chat? Piensa el espectador. Chatroom le responde, no, vivámoslo. Si bien los personajes no se encuentran físicamente hasta el final de la cinta, desde el inicio viven la interacción como un espacio paralelo donde coexisten. Una sala de chat, representa un limbo, una realidad alternativa. Es inevitable la asociación con la saga Matrix o con el animé Hack Sign, donde un casco virtual nos transporta a un mundo nuevo, y allí, percibimos de igual manera que en el mundo real, pero ese lugar no es más que una metáfora. Sin embargo, la película toma esa base y la re formula, la hace más cercana y peligrosamente posible.

Las actuaciones están bien, la película se la carga al hombro Aaron Johnson (Nowhere Boy, Kick-Ass) y se la aguanta, componiendo a un villano por ciertos momentos inescrupuloso, y por otros momentos desorientado pero con ganas de hacer cosas malas. Es un placer ver a Hannah Murray, la inolvidable Cassie de Skins, en cine. Si bien se le escapa algún que otro clásico ‘Oh, Wow’ explota esa faceta inocentona que hace que la ame. Daniel Kaluuya, también de la escuela de los de Bristol participa correctamente, al igual que la composición del joven Matthew Beard quien porta la carga emocional más fuerte.

La labor de Nakata se ajusta a lo necesario sin grandes despliegues pero con una estética que los fans de E4 contemplarán maravillados. Con un guiño al hit nipón 'El club de los suicidas' y una muy bien lograda escenografía del mundo virtual a modo de ‘pasillo’. Signo de exclamación positivo para la escena del colapso de la red como si fuera el fin del mundo. La gran falla, es su apresurado final, unos minutos más extensos de tensión le hubieron hecho justicia.


Chatroom es una buena opción para los seguidores del suspenso, una historia llevadera que le pone imagen al msn, y que nos recuerda una y otra vez, que nunca hay que hablar con extraños.


El Trailer



Half. Conexión:

Otras películas sobre redes sociales:

You've got an e-mail (Tienes un E-mail, 1998)

Hard Candy (Dulce Venganza, 2005)

The Social Network (La red social. 2010)