
Así es. Estamos de festejo. La noche otoñal del 9 de Mayo de 2009, dos años atrás, inauguraba este espacio virtual prometiéndome nunca dejarlo y aquí estoy. Muchas cosas han pasado estos dos años, mucho de que hablar, de que reflexionar. A veces con más seguidores, otras tantas no.
He cambiado de formato, de colores, de banners, de nombre, pero nunca de propósito. Desde esa primera entrada sobre Esperando la carroza el camino ha sido largo y variado. Hemos vivido películas de Harry Potter, el final de Lost, temporadas de Skins, la evolución de [REC] y la involución de Crepúsculo, hemos salido de gira con Crystal Castles, y desparramado sangre con la gente de True Blood. Cine a montones, películas extraordinarias, otras olvidables. Momentos históricos del séptimo arte.
Y lo más importante, les he enseñado un poco de mi. Todo, desde el día 1 se ha tratado de mi. Lo que soy, lo que me gusta, lo que me fanatiza. Una manera de expresar al mundo lo que siento, cuando quiero y como quiero, sabiendo que hay por ahí algún otro loco como yo o un lector ocasional, o los amigos que lo leen a uno, que nunca fallan.
A todos y cada uno de los que me han leído alguna vez.
¡GRACIAS!
"No tenia nada que decir. El mundo de mis emociones era pequeño. Allí radicaba la verdad.
Mi espíritu no se relacionaba con los intereses y problemas de la humanidad.
Ni con la vida de los hombres que me rodeaban.
Sino con algunas ambiciones personales, carentes de valor"
(Escritor frustrado, Roberto Alrt)
Para todos los que escribimos, mejor o peor, pero que no somos como el personaje de Arlt.
Porque a diferencia de él, si tenemos de que escribir, y por eso lo seguiremos haciendo.
¡Larga vida a La Maquinaria Nocturna!