sábado, 9 de mayo de 2009

Esperando la carroza


A dónde está mi amiga?

La receta para lograr una obra maestra del cine no es algo que se encuentre a la vuelta de la esquina pero tampoco es un secreto escondido bajo siete llaves. En el caso que trataremos en esta nota se necesitó un guión de los más grotescos, la visión de un director, un elenco de actores y actrices de primer nivel y el ingrediente que lo hace único, la comedia o la risa en el caso del espectador. Son pocas las películas que logran impactar de lleno en la conciencia popular y traspasar toda barrera temporal para convertirse en un verdadero clásico del cine nacional, representando un verdadero culto que a los 23 años de su estreno no para de sumar fanáticos.
El 6 de Mayo de 1985 se estrenaba en los cines argentinos “Esperando la Carroza” un filme que contó con la dirección de Alejandro Doria y que fue inspirado en la obra de teatro homónima creada por el uruguayo Jacobo Langsner. La historia se centra en las vivencias de una familia muy particular, los Musicardi, en donde reinan los conflictos y la diferenciación de clases sociales se encuentran muy marcadas. Todo se complica cuando el grupo debe comenzar a lidiar los problemas que surgen al hacerse cargo de una anciana que no puede valerse por si misma (Quien puede olvidar el grito de Susana diciendo “Se caga!”), y a pesar de que todos dicen amarla profundamente, ninguno quiere tomar dicha responsabilidad.
Los orígenes de la película se remontan a la obra de teatro creada por Langsner estrenada en la banda oriental en 1962 por la Comedia Nacional Uruguaya y dirigida por Sergio Otermin. Pocos años después debido a la originalidad del texto y la repercusión que logró en teatro “Esperando la Carroza” llegó a la televisión. Canal 9 la incluyó en un segmento del popular ciclo “Alta comedia” en la década de los 70. Cabe destacar que en esta versión participó China Zorrilla (quien repetiría un tiempo después) así como también Pepe Soriano (Quien hizo de vieja en un filme parecido tiempo después “La Nona”) y Hedy Crilla como Mamá Cora entre otros. La versión televisiva fue bien recibida por la critica pero ni rozó el éxito de “su hermana” la versión cinematográfica.
Después de pasar por el escenario y la caja boba la historia debía probar suerte en la pantalla grande (y menos mal que lo hizo!). Alejandro Doria quien había dirigido películas como “Darse cuenta” (1984) y más tarde dirigiría otro clásico de la comedia “Cien veces no debo” (1990) es convocado para dirigir la película mientras Langsner adaptaría el libreto una vez más, dando comienzo al rodaje en verano de 1985. Esta nueva versión en lineamientos generales era bastante parecida a sus predecesoras aunque incluía cambios notorios como por ejemplo a Mamá Cora siendo interpretada por un hombre.
Según las palabras de Doria la elección de Antonio Gasalla para interpretar a la abuela fue casi pura casualidad. El hecho de que un comediante hombre interpretara a la anciana lo hacia mucho más llamativo porque el espectador podía reírse con tranquilidad al saber que todas las maldades que sufría Mamá Cora en realidad nos las soportaba una mujer real. La transformación de Gasalla era un proceso muy complicado para la época, se requería cuatro horas y media para maquillar rostro, manos y demás. Sin dudas el personaje marco un hito en la carrera del actor, a tal punto que hoy en día lo sigue interpretando como “La Abuela” en el programa de Susana Giménez, hecho que traería peleas con su creador por los derechos.
En 2005 como aniversario de los 20 años de su lanzamiento se editó un DVD con la película en alta definición y material extra como backstage, escenas eliminadas y el balance del director sobre este fenómeno.
Para finalizar se puede decir que la película es un reflejo directo de la sociedad argentina con sus virtudes y sus miles de defectos. Una familia con descendencia italiana, una abuelita, hipocresía, infidelidades, miseria, abundancia todo mezclado con los ravioles duros del domingo, dando lugar a situaciones que hicieron que todos sacaran a relucir sus trapitos sucios. Un clásico de los clásicos que fue emitido innumerables veces en la pantalla abierta (habitualmente los domingos) llegando a elevados niveles de audiencia y recordando siempre que obras como estas jamás pasan de moda.



Cuestiones de época y no tanto…

Aunque “Esperando la Carroza” sea una comedia negra donde el eje son los mal entendidos de una familia y sus disparatadas consecuencias, no se puede dejar de observar ciertos aspectos que están de trasfondo. En la película se representa una Argentina pos dictadura militar, las referencias son más que claras. Antonio Musicardi (Luis Brandoni) que trabaja “para la pesada” un aspecto que según Nora, su esposa, (Betiana Blum) no se debía hablar. También existe un juego de palabras cuando al Cabo Peralta se le dice “El torno no es la picana, el torno es para la salud”. Así como también varios conocidos que trabajaban para la policía que cayeron presos injustamente…
No se puede hablar de esta película y obviar el personaje de Elvira Musicardi (China Zorrilla) una mujer de clase media que tiene muy claro que mantener las apariencias es clave para escalar en la vida social. A pesar de acusar de “fayuta” mil veces a sus archienemiga y cuñada Susana Musicardi (Monica Villa) ella resulta ser más falsa que billete de tres pesos, ingrediente que hace a largometraje muy gracioso. De este personaje salen las acusaciones más discriminatorias (y comunes de la época) como por ejemplo tratar a la pobre húngara de “comunista muerta de hambre” o decir que los judíos no tienen creencias religiosas marcando la fuerte influencia del catolicismo durante todo el filme.
Otro de los aspectos que el director quiso destacar fue el maltrato o abandono a las personas de la tercera edad, por eso la dedico en los títulos finales “A nuestros queridos viejos”. Si bien Gasalla no era una viejita, se puede ver en la película la participación de muchas ancianas como por ejemplo Angelita Pardo (a que no se sabían ese nombre!) quien inmortalizó la celebre frase “A donde está mi amiga?”. Como dato curioso la casa donde se rodó la mayoría de las escenas pertenece a una mujer que trabajó como extra en las tomas del velorio y esta ubicada en el barrio de Versalles de la ciudad de Buenos Aires.



Se acabó la fiesta: La secuela


La posibilidad de una segunda parte siempre estuvo en el aire, pero los años fueron pasando y los actores se embarcaban en diferentes proyectos haciendo que su concretación se vaya postergando y postergando. A principios de 2008 se comenzó a correr la voz de que su realización era inminente a pesar de que ya habían pasado unos cuantos años de la primera parte y las condiciones no eran las mismas.
Las grabaciones de “Esperando la carroza 2: Se acabó la fiesta” comenzaron el 15 de Septiembre de 2008 con Luís Brandoni y Betiana Blum como protagonistas, y manteniendo la mayoría de los personajes de la primera parte. La dirección estuvo a cargo del joven cineasta Gabriel Condron y el guión escrito otra vez por Jacobo Langsner, libreto que dicen escribió en 1985 pero nunca se adaptó.
Como era de esperarse, después de tanto tiempo, se criticó mucho la realización de una continuación. Antonio Gasalla rechazó el ofrecimiento (algo obvio, sino Mamá Cora tendría unos 100 años) porque no le pareció una buena idea. China Zorrilla también estará ausente ya que por temas de salud no pudo filmar. Así como tampoco estarán Enrique Pinti y Darío Grandinetti, Felipe y Cacho, en la primera parte, respectivamente.
El argumento de esta segunda parte se centra en el aniversario de casados de Antonio y Nora Musicardi, el matrimonio perfecto devenido en “Nuevos ricos”, que para festejar a lo grande organizan una fiesta a la cual asistirán todas las celebridades del país como políticos, artistas, deportistas, periodistas etc. Por una vuelta del destino, su familia que no estaba invitada, cae de sorpresa, logrando que la fiesta empiece a caer en picada…
A principios de Marzo se conoció el trailer oficial de la película, que bajo el slogan de “volvió la familia que todos estábamos esperando” y con una versión renovada de la famosa melodía italiana que sonó en la versión original repetidas veces, promocionaba el filme. También en el sitio de Youtube se pueden ver mini cortos de los actores hablando de sus personajes en las locaciones de las filmaciones e invitando al público al cine.
El estreno fue 2 de Abril de este año, y hasta la fecha más de 350.000 espectadores la fueron a ver, un logro en estas épocas de Rapidshare y DVD trucho. La esencia de la comedia que catapultó a la fama a la primera parte, se puede sentir en esta secuela, sin embargo las ausencias se notan y le hacen contrapeso. Los personajes nuevos no son muy graciosos, mientras que los viejos como Brandoni o Tenuta padre sacan más de una carcajada. Todos los que la han visto comienzan hablando de ella con la misma pregunta ¿Qué le pasó a Matilde que esta tan avejentada? xD
En fin una comedia argentina para disfrutar en familia y pasar un buen rato, pero no digna de ocupar un lugar en el estante de películas “de colección” de todo cinéfilo.












































































































4 comentarios:

Gil dijo...

Gaboooo! inauguro los comentarios haciendote la presentación: "Un toque de cultura", por Gabriel Lavric jeje
se nota que te gusta mucho y lo haces muy bien
no vi la peli, la verdad no me atrae mucho pero reconozco que me la vendiste bien :)
Le faltó lo fundamental: ¿Cuántos Lavric le das?
te quiero mucho amigo
espero el nuevo post y recomiendo que haya uno dedicado a Friends!
un beso

Maximiliano Gabriel dijo...

yo vi las dos pelis de esperando la carroza y me pareciron fantasticas,la vez pasada tuve el honor de ver esta nota antes de que hagas el blog,muy bueno,segui asi,por que pelis como esperando la carroza transmiten la realidad y los valores que se han dejado de lado en esta epoca

gokudedios dijo...

loco muy copado ese informe che, yo no vi la segunda pelicula de esperando la carroza pero la primera me parece genial y creo que es poco probable que sea superada por la segunda, sobre todo por esa especie de magia que creaba el ambiente de las peliculas ochentosas y todo lo que generaban.

Maximiliano Gabriel dijo...
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